En un mundo revuelto, de emergencias climáticas, tecnologías adictivas, políticas radicales, conflictos culturales, consumo vertiginoso y noticias que nos confunden, necesitamos pararnos a pensar. Este libro nos habla de una gran virtud olvidada, la virtud de pensar. Aborda directamente en qué consiste recuperar un pensamiento crítico y cómo poder cultivarlo. Lejos de los clichés que sitúan al pensador crítico como ese agorero que ve solo lo malo o como aquella persona en exceso analítica, esta obra presenta un pensador crítico que está cerca de su intuición, de su creatividad, de sus emociones y que piensa desde una búsqueda del bien y la virtud, a la vez que identifica los errores y las jaulas que le encierran en un pensamiento pequeño y sesgado. El ser humano no se agota en una razón que lo hace eficiente y productivo, sino que puede encarnar una racionalidad más sensible y virtuosa. Este viaje que comienza desmenuzando nuestro pensamiento acaba en el pensar colectivo, tan necesario hoy para hacer frente a los retos que nos plantea este mundo revuelto. Así, este libro, que por momentos se co