¿Es posible que las relaciones internacionales estén guiadas por principios éticos como la libertad, la igualdad y la justicia? En la Florencia de inicios del siglo XV, Leonardo Bruni, humanista y político, dio su respuesta afirmativa a través de Elogio de Florencia. A través de una brillante argumentación, Bruni nos muestra los valores que la República florentina defendía en su política exterior e interior, en la inestable y conflictiva Italia de su tiempo.